SOBRE LA MANIFESTACIÓN DEL PUEBLO CHILENO

Más de un millón de ciudadanos chilenos marcharon en forma pacífica por las calles de Santiago espontáneamente, con una sola consigna: basta de desigualdad social y demandamos un modelo económico con justicia y equidad. Reunidos en las plazas y en las largas avenidas, todos junto hombro a hombro, cantando. Demostraron que un pueblo unido jamás será vencido y su clamor será escuchado, dirigido a los representantes que gobiernan el Estado. Las calles son del pueblo y de aquí nadie nos mueve, por que es el recinto de una Asamblea Popular democrática, que en forma pacífica, exigen ser escuchada la voz del pueblo. Y recordarle al presidente de la república, que fue elegido con sus votos, que su olvido, su ceguera y su indiferencia para la mayoría del pueblo había incumplido irresponsablemente, que su primer deber es gobernar con prudencia, porque  la política es una práctica ética, es hacer justicia en la distribución de la riqueza: su finalidad es el bien común y la inclusión social, cuyo propósito final es proporcionar a todos los ciudadanos calidad de vida, bienestar y felicidad,  asegurando la convivencia con paz, armonía y felicidad. 

Aprendamos de ésta gran lección cívica del pueblo chileno.